La llamada del jueves por la tarde
La residencia os avisa de que vuestra madre tiene consulta de traumatología el martes a las nueve. Y añade, como si fuera obvio, que tenéis que ir vosotros a llevarla. Vosotros trabajáis, vivís a ochenta kilómetros, y estáis pagando una plaza que creíais que incluía este tipo de cosas.
No es un malentendido vuestro: es que casi nadie explica que aquí hay dos servicios distintos, con dos pagadores distintos.
Primera cosa: transporte y acompañamiento no son lo mismo
- El transporte es llevarla físicamente. Puede ser una prestación sanitaria del sistema público — el transporte sanitario no urgente, en ambulancia o vehículo adaptado — cuando existe una prescripción médica que acredita que su estado se lo impide desplazarse por medios ordinarios. Se solicita con un informe del médico, y las condiciones y los formularios los fija cada comunidad autónoma.
- El acompañamiento es que alguien vaya con ella, la ayude a moverse, esté en la consulta, entienda lo que dice el especialista y lo transmita al centro. Esto casi nunca está incluido en el precio de la plaza, y cuando el centro lo ofrece suele facturarlo como servicio adicional por horas.
De ahí el malentendido: la residencia dice «nosotros no acompañamos» y la familia entiende «nosotros no organizamos nada». Son cosas diferentes, y conviene preguntarlas por separado.
Las preguntas exactas, por escrito
- «¿El transporte sanitario está solicitado, con qué prescripción y para qué fecha?» Si nadie lo ha pedido, pedid que lo valore el médico de atención primaria o el del centro.
- «¿El centro acompaña a las consultas? Si sí, ¿con qué coste por hora y qué preaviso necesita? Si no, ¿lo dice el contrato?»
- «Si no hay acompañamiento, ¿quién transmite al especialista los antecedentes y la medicación actual, y quién recoge después las indicaciones?» Esta es la pregunta que de verdad importa: una consulta a la que llega una persona con demencia sin nadie que sepa su historia es una consulta perdida.
- «¿Qué pasa si no podemos ir?» Preguntadlo antes de que ocurra, no la víspera.
Lo que debéis revisar en el contrato — hoy, no cuando pase
Mirad la lista de servicios incluidos y servicios adicionales. El acompañamiento a consultas externas es una de las partidas que más se factura aparte, junto con la peluquería, la podología y el transporte no sanitario. Comprobad:
- si figura como excluido y a qué precio se ofrece;
- si hay un mínimo de horas facturables — a veces media jornada por una consulta de veinte minutos;
- si la ausencia por consulta afecta a algo en la facturación del día.
Si la plaza es concertada o pública, revisad además el pliego: en algunos conciertos el acompañamiento sanitario está entre las obligaciones del centro, y entonces «no lo hacemos» no es una política, es un incumplimiento. Preguntadlo expresamente.
Lo que podéis pedir para reducir los traslados
Cada salida cansa, desorienta y multiplica el riesgo de caída. Antes de aceptar una cita presencial, preguntad:
- ¿Se puede resolver por teleconsulta? Muchas revisiones de especialista sí, y el centro puede facilitarla desde la propia residencia.
- ¿Puede el médico del centro pedir el informe o la prueba directamente, sin desplazamiento?
- ¿Se pueden agrupar varias citas el mismo día? Dos consultas en la misma mañana en vez de dos salidas en dos semanas.
- ¿Es realmente necesaria esta revisión? En una persona muy frágil, una revisión rutinaria que implica cuatro horas fuera y una noche de desorientación puede hacer más daño que bien. Es una conversación legítima con el médico, no una desatención.
Y el día de la cita
Pedid que salga con:
- el informe médico actualizado y la hoja de medicación completa, con dosis;
- una nota con lo que la familia quiere preguntar, si no vais vosotros;
- audífono, gafas y dentadura puestos — sin ellos, la consulta no sirve de nada;
- ropa de abrigo y algo de comer si la espera puede alargarse.
Y a la vuelta, pedid que el informe del especialista se incorpore a la historia del centro y que se os comunique qué cambia. Muchas consultas se pierden porque el papel se queda en un bolso.
Si el centro no colabora
- Escrito a la dirección pidiendo por escrito qué está incluido y qué no, con referencia al contrato.
- Hoja de reclamaciones, con copia sellada, si un traslado prescrito no se gestiona.
- Vuestro médico de atención primaria, para la prescripción del transporte sanitario y para valorar alternativas.
- Inspección de servicios sociales de vuestra comunidad autónoma si la plaza es concertada y el acompañamiento figura en el pliego.
Si estáis eligiendo centro
Llevad esta pregunta a la visita: «¿Acompañan ustedes a las consultas externas, y con qué coste?» Es una de las diferencias prácticas más grandes entre dos centros del mismo precio, y no aparece en ningún folleto.
Y si preferís no llevar vosotros la búsqueda: decidnos la zona, la situación de vuestra madre y los plazos, y recibís una selección de centros que merecen una llamada, por 59 €. Si no recibe al menos 3 residencias que encajen con la zona y los criterios indicados, le devolvemos el importe íntegro. Empezar aquí
Este artículo es información general para familias, no asesoramiento médico ni jurídico. Los criterios y trámites del transporte sanitario no urgente y la cartera de servicios de los centros dependen de cada comunidad autónoma. Curalune no adjudica plazas ni garantiza disponibilidad.