La nueva Orden andaluza de 21 de julio de 2026 exige que el contrato de ingreso de un centro residencial incorpore un anexo firmado con el inventario de las pertenencias personales depositadas en el centro y el destino que debe darse a ellas en caso de fallecimiento. La norma entró en vigor veinte días después de su publicación y forma parte de los requisitos funcionales aplicables a centros públicos y privados de Andalucía.
Este anexo no es un detalle para completar después de la mudanza. Afecta a la decisión de compra porque permite saber qué acepta custodiar el centro, qué bienes quedan fuera, cómo se documenta su estado y quién asumirá transporte, etiquetado, reparación o retirada. Una plaza libre sigue siendo una mala oferta si las condiciones sobre pertenencias son vagas.
Pedir el contrato y el anexo antes del traslado
Solicite el modelo normalizado de contrato, la cartera de servicios y el inventario con antelación. Compruebe que el contrato identifica a la persona usuaria, a quien firma con facultades representativas cuando proceda y a la persona representante del centro.
No acepte una hoja sin conexión con el contrato. El anexo debe quedar firmado y fechado por quienes correspondan. Conserve una copia legible idéntica a la del expediente del centro.
Decidir qué objetos entran realmente
Haga una lista previa por categorías: ropa, calzado, gafas, audífono, prótesis dental, teléfono, muebles, fotografías, joyas, dinero, documentación y ayudas técnicas. Pregunte qué admite el centro y qué desaconseja por seguridad o falta de espacio.
Traslade solo lo acordado. Los objetos de alto valor requieren una decisión expresa sobre custodia y responsabilidad. Una fotografía general de la habitación no sustituye una descripción individual cuando el bien es importante.
Describir estado, cantidad y marcas
El inventario debe permitir identificar cada pertenencia. Añada marca, modelo, color, número de serie o señal distintiva cuando exista. Para ropa, anote cantidades por tipo; para dispositivos, incluya cargador, funda y accesorios.
Fotografíe los objetos y el estado de muebles con fecha. Pida que el centro reconozca las imágenes como parte del registro o indique su propio procedimiento. Evite términos ambiguos como «varios efectos personales».
Preguntar por etiquetado, lavandería y reparación
Compruebe si el etiquetado está incluido en el precio de la plaza o se cobra aparte. Pregunte qué prendas admite la lavandería, qué tratamiento reciben las piezas delicadas y cómo se comunica una pérdida o daño.
Para gafas, audífonos y prótesis, identifique limpieza, carga, almacenamiento nocturno y aviso de avería. Aclare quién solicita una reparación, quién autoriza el gasto y cómo aparece en la factura.
Relacionar el inventario con el sistema de precios
La misma Orden exige que el precio de la plaza sea preciso, que incluya los servicios básicos de la cartera y que los servicios adicionales tengan precios claros. Cruce el inventario con esa información. Custodia especial, montaje de muebles, etiquetado o retirada no deben convertirse en cargos sorpresa.
Prepare un presupuesto de ingreso con coste de la plaza, reserva durante ausencias, servicios adicionales y gastos únicos. Distinga un depósito reembolsable de un servicio consumido.
Fijar quién puede retirar o sustituir bienes
Anote personas autorizadas para recoger, sustituir o llevar a reparar objetos. El contacto familiar no siempre tiene representación jurídica. Pida el procedimiento de identificación y recibo en cada salida.
Cuando se añade un bien nuevo, actualice el anexo o el registro de forma trazable. Cuando se retira, solicite firma y fecha. Mantener un inventario congelado desde el primer día crea disputas evitables.
Acordar el destino en caso de fallecimiento
La norma exige que el anexo indique el destino que debe darse a las pertenencias si la persona fallece. Especifique a quién se avisa, quién puede recoger, dónde se guardan provisionalmente y qué ocurre si nadie responde.
No confunda esa instrucción operativa con la determinación de herederos. Si existen dudas sucesorias, joyas, dinero o documentos, obtenga asesoramiento. El centro debe seguir un proceso verificable, no decidir la propiedad.
Revisar salida voluntaria o traslado
Aunque la Orden menciona expresamente el fallecimiento, la familia también debe preguntar por traslado y baja. Solicite inventario de salida, plazo de retirada, factura final y comprobación conjunta de la habitación.
Planifique transporte y almacenamiento antes de terminar el contrato. La urgencia de un nuevo ingreso no justifica dejar bienes sin un responsable designado.
Comprobar seguro y reclamaciones
Pregunte qué seguro del centro cubre daños o pérdidas y qué exclusiones aplica. La Orden exige póliza multirriesgo y de responsabilidad civil, pero la cobertura concreta debe verificarse. Guarde facturas o pruebas de valor de objetos relevantes.
Localice las hojas de quejas y reclamaciones y el canal interno. Notifique pronto una incidencia con descripción, fecha y fotografías. No espere a la salida para reconstruir meses de movimientos.
Declarar los intereses de intermediación
Si una agencia recomienda el centro, pregunte si recibe comisión, si cambia según el proveedor y si se compararon centros que no pagan. Confirme directamente con la residencia la habitación, el precio y su procedimiento de inventario.
La comisión no cambia las obligaciones documentales. La familia debe recibir y revisar sus propios anexos, no un ejemplo utilizado por el intermediario.
Condicionar la aceptación de la plaza
Antes de pagar o trasladar, resuma habitación, fecha, coste, servicios incluidos, bienes admitidos, cargos únicos, firma del inventario y destino de pertenencias. Mantenga una alternativa hasta que el centro confirme atención, medicación, equipo y hora de llegada.
El inventario protege mejor cuando se integra en la admisión clínica y financiera. La persona debe llegar con lo necesario, sin exponer bienes que el centro no puede gestionar.
Apoyo de Curalune en la comparación
Curalune puede seleccionar opciones según necesidades, zona, coste total, contrato y capacidad para gestionar pertenencias relevantes. Su servicio de contacto más completo puede preguntar a los centros seleccionados por disponibilidad, anexos, precios y pasos de ingreso.
Curalune no garantiza disponibilidad, reserva ni admisión. El centro decide sobre la plaza y conserva sus obligaciones legales y asistenciales.
Preguntas frecuentes sobre el inventario
¿Es obligatorio anexar un inventario al contrato andaluz?
La Orden de 21 de julio de 2026 exige para centros residenciales un anexo firmado con las pertenencias depositadas y su destino en caso de fallecimiento.
¿Basta con escribir «efectos personales»?
Una descripción detallada reduce conflictos. Cantidad, estado, marca, serie y fotografías son útiles según el objeto.
¿El anexo decide quién hereda?
No. Organiza el destino operativo en el centro; los derechos sucesorios se determinan por las reglas y documentos aplicables.
¿Puede Curalune garantizar que el centro acepte todos los bienes?
No. Curalune puede ayudar a comparar y contactar, pero cada centro confirma qué admite y decide la admisión.